Cálculos renales en gatos: síntomas, tratamiento y prevención

Si eres el orgulloso dueño de un gato, es natural que te preocupes profundamente por su salud y bienestar. Los cálculos renales, también conocidos como urolitiasis, son una preocupación común entre los dueños de gatos. En este artículo, te brindaremos una guía comprensible y cercana sobre los cálculos renales en gatos, sus causas, síntomas, diagnóstico, tratamientos y medidas preventivas.

¿Qué son los cálculos renales en gatos?

Los cálculos renales son depósitos duros que se forman en los riñones de los gatos. Estos pueden variar en tamaño y composición, pero los dos tipos más comunes son los cálculos de estruvita y los de oxalato de calcio. Los cálculos pueden causar molestias significativas a tu gato y, si no se manejan adecuadamente, pueden llevar a problemas de salud graves.

  1. Cálculos de estruvita: Estos cálculos están compuestos principalmente de cristales de estruvita, que son una combinación de magnesio, amonio y fosfato. Los cálculos de estruvita tienden a formarse en ambientes de orina alcalina (con un pH elevado). A menudo se asocian con infecciones del tracto urinario y son más comunes en gatas que en gatos machos.
  2. Cálculos de oxalato de calcio: Los cálculos de oxalato de calcio están compuestos principalmente de oxalato de calcio. A diferencia de los de estruvita, estos cálculos se forman en ambientes de orina ácida (con un pH bajo). Son más comunes en gatos machos que en gatas y tienden a ser más difíciles de tratar.

Otros tipos menos comunes de cálculos renales en gatos incluyen:

  1. Cálculos de ácido úrico: Estos cálculos están compuestos de ácido úrico y son más raros en comparación con los de estruvita y oxalato de calcio. A veces, se asocian con condiciones metabólicas subyacentes.
  2. Cálculos de cistina: Los cálculos de cistina se forman debido a un trastorno genético que afecta el metabolismo de la cistina, un aminoácido. Son poco comunes, pero pueden ser hereditarios.
  3. Cálculos de fosfato de amonio y magnesio: Estos cálculos son una variante de los de estruvita y tienen una composición similar. Sin embargo, se forman en un pH más alcalino y pueden requerir un enfoque de tratamiento ligeramente diferente.

El tipo de cálculo presente en un gato se determina mediante análisis de orina y análisis químicos. Es importante identificar el tipo de cálculo, ya que influye en las opciones de tratamiento y las medidas preventivas que se deben tomar. Tu veterinario será quien realice el diagnóstico y determine el tipo de cálculo para brindar el tratamiento adecuado.

¿Cómo se forman los cálculos renales?

Los cálculos renales en gatos se forman a partir de minerales y otros componentes que están presentes en la orina. La concentración de estos minerales y el pH de la orina pueden influir en la formación de cálculos. Por lo tanto, es esencial comprender la dieta y el entorno de tu gato para prevenir la formación de cálculos.

Entendamos un poco mejor el proceso de formación:

  1. Concentración de minerales: La orina de un gato contiene minerales disueltos, como calcio, magnesio, fosfato y amonio. Cuando la concentración de estos minerales en la orina aumenta, pueden comenzar a precipitar y unirse para formar cristales. La cantidad de minerales en la orina está influenciada por la dieta del gato y su capacidad para metabolizar estos minerales.
  2. pH de la orina: El pH de la orina es un factor crucial en la formación de cálculos renales. La orina puede ser ácida o alcalina, y esto depende de varios factores, incluida la dieta del gato. Por ejemplo, una dieta que acidifica la orina puede ayudar a prevenir la formación de ciertos tipos de cálculos, como los de estruvita. Por otro lado, una orina alcalina puede favorecer la formación de cálculos de estruvita pero ser menos propensa a los cálculos de oxalato de calcio.
  3. Irritación e infección: La presencia de irritación en el tracto urinario o infecciones urinarias crónicas puede promover la formación de cálculos renales. La irritación puede dañar las células del revestimiento de la vejiga y los conductos urinarios, proporcionando un lugar para que los cristales se adhieran y crezcan.
  4. Dificultad para vaciar la vejiga: Si un gato tiene dificultades para vaciar completamente su vejiga, la orina residual puede concentrarse en minerales y cristales, lo que aumenta el riesgo de formación de cálculos.
  5. Factores genéticos y raza: Algunas razas de gatos tienen una predisposición genética a desarrollar ciertos tipos de cálculos renales. Por ejemplo, los gatos Persas son más propensos a los cálculos de oxalato de calcio.

Aquí hay que señalar para hipocondríacos que la formación de cálculos renales es un proceso gradual y que no todos los gatos desarrollarán cálculos en su vida. La prevención y el manejo adecuado de la dieta y la salud urinaria son fundamentales para reducir el riesgo de cálculos renales en gatos.

A continuación, exploraremos los síntomas de los cálculos renales en gatos.

Síntomas de cálculos renales en gatos

Es crucial estar atento a los posibles signos de cálculos renales en tu gato, ya que el diagnóstico temprano puede marcar la diferencia en su tratamiento y recuperación. Aquí hay algunos síntomas y signos de alerta que debes observar:

  1. Dificultad para orinar: Como ya hemos dicho anteriormente es parte del procso de formación de cálculos. Si notas que tu gato intenta orinar con frecuencia pero solo produce pequeñas cantidades de orina, podría ser un indicio de un problema en el tracto urinario. Esto puede ser doloroso para tu gato y requiere atención veterinaria inmediata.
  2. Sangre en la orina: La presencia de sangre en la orina de tu gato es una señal de alarma. Puede deberse a la irritación causada por los cálculos renales y debe ser evaluada por un veterinario.
  3. Letargo: Si tu gato muestra falta de energía, letargo o apatía, podría ser un síntoma de malestar debido a los cálculos renales. Los gatos suelen esconder su dolor, por lo que es importante prestar atención a cualquier cambio en su comportamiento.
  4. Lamido excesivo: Los gatos a menudo se lamen excesivamente cuando están incómodos. Si notas que tu gato lame repetidamente su área genital, podría estar experimentando dolor en el tracto urinario.
Noa y Flea en una de sus sesiones de limpieza
  1. Orina fuera del arenero: Si tu gato comienza a orinar fuera de su caja de arena de manera repentina o frecuente, podría estar tratando de comunicar que algo anda mal en su salud urinaria.
  2. Inapetencia: La pérdida de apetito es un síntoma común en gatos con problemas de salud. Si notas que tu gato no está comiendo como de costumbre, es un motivo de preocupación.

Algunos gatos pueden no mostrar todos estos síntomas, y la gravedad de los síntomas puede variar. Si observas cualquiera de estos signos en tu gato, es fundamental buscar atención veterinaria sin demora.

Diagnóstico, tratamiento y cuidados

El diagnóstico temprano como en cualquier dolencia es esencial para determinar el tipo de cálculos renales presentes y diseñar un plan de tratamiento efectivo. Tu veterinario utilizará varias herramientas para diagnosticar la presencia de cálculos, incluyendo:

  1. Examen físico: El veterinario realizará un examen físico completo para evaluar la salud general de tu gato.
  2. Análisis de orina: Se recogerá una muestra de orina de tu gato para analizarla en busca de la presencia de sangre, cristales y otros indicadores de problemas urinarios.
  3. Radiografías: Las radiografías pueden revelar la presencia de cálculos en el sistema urinario de tu gato. Sin embargo, no siempre son suficientes para determinar el tipo de cálculos.
  4. Ecografías: En algunos casos, se pueden realizar ecografías para obtener imágenes más detalladas de los riñones y el tracto urinario de tu gato.

Una vez que se ha realizado el diagnóstico, se puede proceder con el tratamiento adecuado.

Opciones de tratamiento de cálculos renales en gatos

El tratamiento de los cálculos renales en gatos puede variar según la gravedad de la condición y el tipo de cálculos presentes. Aquí hay algunas opciones de tratamiento que tu veterinario podría considerar:

  1. Cambios en la dieta: Para los cálculos de estruvita, es posible que tu veterinario recomiende una dieta especial a base de alimentos como piensos renales que disuelva los cálculos o reduzca su formación. Estas dietas suelen estar diseñadas para acidificar la orina y controlar los minerales.
  • Medicamentos: En algunos casos, se pueden recetar medicamentos para aliviar el dolor y reducir la inflamación. También pueden utilizarse medicamentos para prevenir infecciones urinarias.
  • Procedimientos quirúrgicos: Si los cálculos son demasiado grandes o no pueden eliminarse de manera no invasiva, tu veterinario podría recomendar una cirugía para extirparlos. Esta opción se considera cuando otros tratamientos no son efectivos.
  • Terapia de fluidos: En casos graves de obstrucción del tracto urinario, tu gato podría necesitar terapia de fluidos intravenosos para aliviar la obstrucción y eliminar los cálculos.
  • Tratamientos complementarios: Algunos dueños de gatos optan por tratamientos complementarios como la acupuntura o la homeopatía para ayudar en el manejo del dolor y la inflamación.
  • Prevención y cuidados continuos

    Una vez que un gato ha sido tratado con éxito para los cálculos renales, es esencial tomar medidas para prevenir futuras recurrencias. Aquí hay algunos consejos para mantener la salud urinaria de un gato:

    1. Alimentación adecuada: Asegúrate de proporcionar una dieta equilibrada y adecuada para gatos. Consulta a tu veterinario sobre las opciones de alimentos recomendadas para la prevención de cálculos.
    2. Agua fresca siempre disponible: Mantén un suministro constante de agua fresca para tu gato. Puedes utilizar una fuente de agua para gatos para estimularles. La hidratación adecuada es esencial para prevenir la formación de cálculos.
    3. Chequeos veterinarios regulares: Programa chequeos veterinarios regulares para que el veterinario pueda monitorear la salud urinaria de tu gato y detectar cualquier problema en sus etapas iniciales.
    4. Evita el estrés: Los cambios en el entorno y el estrés pueden contribuir a problemas urinarios en los gatos. Proporciona un ambiente tranquilo y familiar para tu mascota.

    Conclusión

    En resumen, los cálculos renales en gatos son una preocupación común pero manejable si se detectan y tratan a tiempo. Estar atento a los síntomas y signos de alerta, buscar atención veterinaria y seguir las pautas de tratamiento son pasos clave para garantizar la salud urinaria de tu gato.

    Recuerda que no estás solo en este viaje. Hay recursos y comunidades dispuestos a ofrecer apoyo y orientación. Tu amor y cuidado son fundamentales para el bienestar de tu gato, y juntos pueden superar los desafíos que surgen en el camino.

    Bibliografía

    Para crear este artículo hemos utilizado estas fuentes:

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    Arsenio Coto
    Arsenio Coto
    Especialista en Growth, aprendiz de gatos. Poco a poco formándome como especialista en comportamiento felino con varios cursos. Escribo para aprender y dar respuesta a los cientos de preguntas que me hago desde que Noa 🐱 y Flea 🐱 llegaron a mi vida.

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